En el Centro para Mujeres Privadas de Libertad de Emboscada (COMPLE), el Ministerio de Justicia y la Fundación Retina han llevado a cabo una jornada que permitió a 30 mujeres acceder a evaluaciones visuales y recibir gafas graduadas en el acto, una mejora que impacta en su autonomía y calidad de vida, en particular el de las adultas mayores.
La atención incluyó estudios de agudeza visual y retinografías con tecnología avanzada, acercando servicios que habitualmente están fuera de su alcance. Estos estudios permiten detectar casos de cataratas avanzadas, glaucoma, retinopatía diabética y vasculopatías, condiciones que requieren seguimiento y que muchas veces permanecen invisibles en contextos de encierro.
El cambio fue tangible. Mujeres que antes no podían leer, estudiar, escribir o realizar tareas básicas hoy cuentan con lentes que les devuelven la posibilidad de aprender, trabajar y reconectar con su entorno.
“Ver bien también es una oportunidad para proyectar un futuro distinto”, señalaron los organizadores, subrayando que la justicia también se construye garantizando derechos básicos y llevando salud a los espacios más olvidados.
Este programa se extenderá a otros centros penitenciarios, brindando a más personas la oportunidad de recibir atención oftalmológica, recuperando la visión y la dignidad, con la importancia de garantizar que las 20.000 personas privadas de libertad en el país tengan acceso equitativo a la salud visual, previniendo la ceguera evitable y ofreciendo nuevas oportunidades de bienestar.
Publicado el 26 de marzo 2026.