Fe y tradición iluminaron los penales en Semana Santa

En el marco de la Semana Santa, el Ministerio de Justicia propició en los centros penitenciarios del país espacios de encuentro espiritual y cultural. Las personas privadas de libertad participaron en celebraciones religiosas y actividades comunitarias que recordaron que la fe y la tradición pueden abrir caminos hacia la reinserción y la esperanza.

En la Penitenciaría Nacional de Tacumbú, la iglesia “Virgen de la Merced” y los pabellones se llenaron de oración y reflexión con la Misa de la Última Cena, la Pasión y Muerte de Cristo, el rezo del Santo Rosario y el lavatorio de los pies. Los internos escenificaron el Vía Crucis y celebraron la Misa de la Resurrección. Además, se distribuyeron 700 chipas donadas por Chipa Kali, un gesto de fraternidad y consuelo.

En la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza (UPIE), el Padre Juan Quinto, con colaboración de la Acción Católica, ofició la misa y revivió la tradición del lavado de los pies. Los internos compartieron chipa con cocido, recordando que la sencillez también puede ser un puente hacia la comunidad.

La Granja Penitenciaria Ita Porã calentó su tatakua y realizó la tradicional “chipa apo” con toda la población. El karu guazú y el conversatorio con los Misioneros Penitenciarios “Virgen de Guadalupe” reforzaron el lema “Hacia un horizonte de fe”.

La Penitenciaría Padre Juan A. de la Vega reunió a más de 520 personas privadas de libertad en una eucaristía presidida por el Nuncio Apostólico Vincenzo Turturro, representante del Papa León XIV. Su mensaje de fe, esperanza y misericordia conmovió profundamente a los presentes. El tradicional lavado de los pies, realizado a doce internos que simbolizaron a los apóstoles, se vivió como un gesto de suma humildad. La jornada concluyó con la celebración del Santísimo Sacramento, dejando una atmósfera de paz y renovación espiritual.

En la Penitenciaría Regional de Concepción se desarrolló el proyecto “Semana Santa: Reflexión y Segunda Oportunidad”, donde los internos escribieron compromisos personales y participaron en dinámicas grupales que simbolizan un nuevo comienzo. El proyecto interdisciplinario “Chipa Apo” unió a docentes, administrativos y PPL en la preparación de la chipa, fortaleciendo la identidad cultural y el trabajo cooperativo.

La Semana Santa en los penales dejó un mensaje que trasciende los muros: la verdadera libertad comienza con la transformación interior, y la fe puede iluminar incluso los caminos más oscuros.

Publicado el 6 de abril de 2026.