Mujeres privadas de libertad del Buen Pastor elaboran regalos empresariales para fin de año

Mediante un pedido de la Asobecal (Asociación de ExBecarios y ExBecarias del Programa Becas Carlos Antonio López) mujeres privadas de libertad de la Penitenciaría de Mujeres “Casa del Buen Pastor” iniciaron los trabajos para la elaboración de regalos empresariales con miras a las festividades de fin de año, tiempo en el que los trabajos se intensifican. Elaboran 50 bolsas que servirán de regalos empresariales a los socios.

La Asobecal eligió este presente para sus socios porque tiene doble impacto; social, porque a través de esta iniciativa se puede brindar oportunidades a las MPL para su sustento y el de sus familias, y ambiental, porque las bolsas serán utilizadas por los socios para evitar el uso de bolsas de plástico.

María Benítez, con cuatro años de experiencia en la labor de costura, lidera el grupo de siete mujeres privadas de libertad (MPL) de la penitenciaría del Buen Pastor, que aglutinadas en el taller Alas se dedican a confeccionar prendas, elementos de trabajo y regalos empresariales.

“Es un lugar de terapia, como MPL lo esencial es la terapia ocupacional y también demostrar la intención de la reinserción dentro de la sociedad a través de estos trabajos”, dijo Benítez.

Ya son varios los grupos empresariales que solicitaron el servicio de producción y, según Benítez, esa es una muy buena señal de que van por el camino correcto, porque la aceptación les entrega a ellas la posibilidad de contar con un trabajo honesto y sentirse motivadas.

“Nos sentimos capaces, de hecho, que tenemos la voluntad por sobre todas las cosas, de hacer las cosas bien, siempre tratamos de hacer con la mejor calidad ya que esa es la exigencia del mercado, el que viene busca calidad y nosotros hacemos todo para darles esa calidad”, mencionó Benítez.

Zully Orué, también con cuatro años en el taller, es otra MPL que compone el grupo de trabajadoras de Alas del Buen Pastor, y destacó la importancia de la labor que realizan como terapia ocupacional y hacer algo diferente en reclusión que les dé la posibilidad de emprender una vez que recuperen la libertad.

Rosana Benítez compartió su experiencia como trabajadora de Alas, y mencionó que la pasantía les dio la oportunidad de aprender a administrar recursos, tiempo y energías.

Cuenta que con el dinero que reciben en concepto de remuneración por los trabajos realizan una planificación administrativa que les permita sacar el máximo provecho posible de los pagos, para cubrir necesidades, ayudar a sus familias e invertir en próximos trabajos.

En cuanto a los pedidos, el método de solicitud es vía la Dirección de Bienestar y Reinserción Social y la Dirección del Centro Penitenciario, ahí se presentan los proyectos, y una vez aprobado, definido los plazos y forma de pago, se inician los trabajos en el taller. Contacto a reinsercion.vmpc.@gmail.com o al celular 0986 711309

El Ministerio de Justicia alienta a que más empresas y organizaciones se sumen y apuesten por la reinserción social, lo que permite que las MPL tengan más y mejores oportunidades.