El Ministerio de Justicia fortalece los programas de reinserción laboral en la Granja Penitenciaria Itá Pora de Emboscada mediante el desarrollo sostenido de un módulo de porcicultura. Esta iniciativa es impulsada por cuatro personas privadas de libertad (PPL), quienes participan activamente en las distintas etapas de producción y comercialización.
Actualmente, el proyecto cuenta con una población de 45 animales entre ejemplares grandes, medianos y lechones, distribuidos en uno de los dos galpones habilitados dentro de la granja. El esquema de trabajo contempla dos ciclos productivos anuales, permitiendo optimizar el rendimiento y garantizar una producción constante durante todo el año.
El módulo cuenta con el firme apoyo del director del penal, Hermes Servín, encargado de gestionar los recursos necesarios para su funcionamiento, así como del equipo de reinserción, que supervisa diariamente las labores y coordina la apertura de mercados para la comercialización de los productos.
Como parte del proceso de formación, dos funcionarios con experiencia técnica en el área porcina capacitan a las PPL en el manejo del hato y las técnicas de faenado, mientras que un médico veterinario realiza controles permanentes para asegurar las condiciones sanitarias y el bienestar animal.
La producción generada tiene un impacto tanto interno como comunitario. Parte de la carne es destinada al autoconsumo dentro de la granja, contribuyendo a la seguridad alimentaria de las PPL involucradas. Asimismo, se abastece a centros penitenciarios cercanos, comercios de la zona y también se realiza venta directa al público y a funcionarios del establecimiento.
Con este tipo de acciones, el Ministerio de Justicia consolida su estrategia de reinserción social a través del trabajo digno, la capacitación laboral y el fortalecimiento de proyectos productivos sustentables dentro del sistema penitenciario.