El 2025 marcó un año de avances significativos para el Ministerio de Justicia, bajo el liderazgo del ministro Rodrigo Nicora Villamayor, en el proceso de transformación del sistema penitenciario, con acciones concretas orientadas a ordenar, humanizar y garantizar derechos, poniendo siempre en el centro a las personas privadas de libertad (PPL) y a sus procesos de reinserción social.
En este proceso de transformación, la formación del talento humano ocupó un lugar central. Más de 650 aspirantes a agentes penitenciarios, mujeres y varones, fueron formados a través de un riguroso proceso de capacitación y entrenamiento, enfocado en la preparación técnica, la disciplina, el liderazgo y el compromiso con el servicio público.
Uno de los principales logros fue la reubicación de 1.447 PPL, una medida que permitió aliviar la sobrepoblación y mejorar las condiciones de convivencia en los centros penitenciarios, especialmente en el Centro de Reinserción Social de Minga Guazú, donde se alcanzó un 56 % de ocupación.
Asimismo, se suma la habilitación del Complejo para Mujeres Privadas de Libertad de Emboscada, un espacio pensado para brindar condiciones más dignas y adecuadas; y se realizó el cierre definitivo al Centro Penitenciario de Mujeres “Casa del Buen Pastor”.
En línea con la Constitución Nacional, se inició la separación efectiva entre personas condenadas y personas sometidas a proceso, una medida clave para el respeto al debido proceso.
Por otro lado, se realizó la transformación del Centro Penitenciario de Mujeres Serafina Dávalos, creando un espacio exclusivo para madres privadas de libertad y mujeres en situación de vulnerabilidad, reconociendo realidades que requieren una atención diferenciada.
El acceso a la justicia también fue una prioridad. A través del seguimiento procesal de 10.302 causas, se lograron identificar situaciones que requerían revisión, lo que permitió concretar 171 libertades efectivas, impactando directamente en la vida de personas que aguardaban una respuesta del sistema.
La educación, el trabajo y la capacitación continuaron siendo herramientas fundamentales para la reinserción social. Durante el año, más de 1.900 PPL accedieron a educación formal, cerca de 2.900 participaron en capacitaciones y talleres, y 2.595 se integraron a actividades laborales, fortaleciendo habilidades y generando oportunidades reales para el futuro.
En el ámbito de la salud, se reforzó la atención integral con más de 83.000 atenciones médicas, incorporando el sistema HIS-Ambulatoria y ampliando las consultas en áreas como psicología, psiquiatría, odontología y trabajo social, entendiendo que donde hay salud, hay dignidad.
También se dio un paso importante en el tratamiento de adicciones con la inauguración de la Unidad de Tratamiento de Adicciones (UTRA) en el Centro Educativo de Itauguá, destinada a la rehabilitación de adolescentes, y se fortalecieron alianzas mediante la firma de 50 convenios de cooperación, que amplían las oportunidades educativas, laborales y de acompañamiento integral.
En materia de derechos humanos, se avanzó en el cumplimiento de sentencias internacionales, la capacitación de más de 1.300 funcionarios y el fortalecimiento del sistema SIMORE Plus, reafirmando el compromiso del Estado con una gestión pública más responsable y cercana a la ciudadanía.
Con estos avances, el Ministerio de Justicia sigue transformando el sistema penitenciario y de justicia, con una mirada humana, eficiente y respetuosa de los derechos, avanzando firmemente en la consolidación del Nuevo Modelo Penitenciario del Gobierno del Paraguay.
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Publicado el 08 de enero de 2026